domingo, 13 de septiembre de 2009

ENCAJERAS y POBREZA

A menudo nos maravillamos de las grandes obras de arte que dejaron nuestros antepasados, pero solemos olvidamos de las condiciones de trabajo de los que las realizaron.

El encaje ha sido una manifestación de riqueza y status social practicamente desde sus orígenes hasta entrado el siglo XX.
Casa Reales, Nobleza, y posteriormente alta burguesía lo han utilizado como ornato personal, sin olvidarnos de su uso litúrgico y de la utilización que junto al bordado a tenido en la la realización de los ajuares domésticos.

Desde el siglo XVII el encaje va evolucionando, adaptandose a la moda y a los gustos de las distintas épocas. Esta fiebre por el encaje se extiende por toda Europa creándose distintas zonas con tradición encajera de las que se va a surtir el mercado.





(Las que lo hacen)





Cuenta la Sra. Margarita Coppens en el catalogo realizado con motivo de La Exposición del cincuentenario en Bruselas, que incluso a principios de siglo veinte las mujeres se podían dividir en dos: Aquellas que lucían los encajes, aveces incluso una sola vez y una legión de mujeres que ejercían el oficio de encajeras trabajando durante jornadas interminables para ganar un salario misero.


En las Escuelas de Encajeras, gran numero de niñas con a penas 6 años eran obligadas a pasar jornadas interminables de más de diez horas en las que practicaban para aprender el oficio.

Se consideraba conveniente empezar a edad temprana para que los dedos alcanzaran la máxima agilidad. A los pocos años de aprendizaje las niñas ya empezaban a ser rentables para la escuela. No es hasta principios del siglo XX cuando se introducen en estas escuelas un par de hora al final de la jornada que servirán para dar unos conocimientos básicos de escritura calculo a las alumnas. Las niñas se ven así privadas de asistir a la escuela primaria.



(Las que lo aprenden hacer)



Pero las familias veían con buenos ojos estas escuelas que capacitaban a sus hijas para que pudieran tener unos ingresos con los que ayudar a la economía familiar.
En ocasiones se hacia cantar a las niñas para sobre llevar la monotonía del trabajo.
En España el aprendizaje del bolillo formaba parte de las enseñanzas en la escuela especialmente en las zonas encajeras, costumbres que no despareció hasta bien entrado el siglo XX.



Nos encontramos con mujeres de baja clase social acostumbradas a realizar los trabajos mas duros, mujeres del ámbito rural y minero se convierten el delicadas artesanas y que ejecutan primorosos trabajos para obtener un jornal misero, la gran parte del beneficio va a se para el intermediario.



(LAS QUE LO LUCEN)

La Reina Isabel II de España, Reina Victoria de Inglaterra, La Reina Astrid de Bélgica el día de su boda, La Reina Victoria Eugenia de España con sus hijas las infantas Beatriz y Cristina, Princesa Victoria de Inglaterra



Italia, Francia, Bélgica, Inglaterra, Portugal, Alemania, España... el encaje se extendió por toda Europa obteniéndose producciones de mayor o menor calidad.

La Revolución Francesa supuso un duro golpe para las encajeras, el consumo en Francia se desploma, y no volverá a su florecer hasta la llegada de Napoleón al poder.

Pero no aun esta por venir otro contratiempo en el 1809 aparece la primera máquinaria para hacer encaje.El ingles Heathcoat crea una máquina que trabaja a una velocidad 6000 veces mayor que una encajera experimentada, la revolución industrial ha llegado al mundo del encaje y las encajeras no van a poder competir, a pesar de una lucha incesante por buscar nuevas técnica que las máquinas no puedan copiar.
La primera Guerra Mundial y los cambios sociales que se producen supone un punto y aparte y el desplome final en la fabricación de encaje artesanal

De las 300.000 encajeras que estaban censadas en Bélgica en 1850 solo quedan 80.000 en 1910 en 1930 no llegan a las 10.000. La decadencia del encaje hecho a mano era imparable.

En la actualidad apenas quedan unas cuantas artesanas profesionales diseminadas por Europa. Pero el estudio y aprendizaje como afición esta suponiendo una gran ayuda para el mantenimiento de esta artesanía